LA AUTOESTIMA
La
autoestima (AE) es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de
ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y
espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y
la
podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto
de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera
y las experiencias que vamos adquiriendo.
La autoestima es la suma de la
confianza y el respeto que debemos sentir por nosotros mismos y refleja el
juicio de valor que cada una hace de su persona para enfrentarse a los desafíos
que presenta nuestra existencia.
Cuando nos
referimos a personas o situaciones de poco amor o respeto hacia nosotros mismos,
utilizaremos los términos "DESVALORIZACIÓN" o "DESESTIMA",
como palabras que se refieren a una manera inconsciente de vivir que niega,
ignora o desconoce nuestros dones, recursos, potencialidades y alternativas.
¿CÓMO SE FORMA LA AUTOESTIMA?
Desde el momento mismo en
que somos concebidos, cuando el vínculo entre nuestros padres se consuma y las células sexuales masculina y femenina se funden para originarnos, ya comienza la carga
de mensajes que recibimos, primero de manera energética y luego psicológica.
El hecho de que alguno de
los progenitores, por ejemplo, asuma como un problema la llegada del niño, es
captado por éste emocionalmente, y su efecto formará parte del archivo inconsciente del pequeño y tendrá repercusiones más adelante, cuando reaccione
de diferentes formas y no logre comprender las causas generadoras de sus conflictos.
Igualmente, cuando ya se ha producido el alumbramiento, todo estímulo externo
influirá en el recién nacido y le irá creando una impresión emocional que
influirá sus comportamientos futuros. Los padres y otras figuras de autoridad,
serán piezas claves para el desarrollo de la Autoestima del niño,
quien dependiendo de los mensajes recibidos, reflejará como espejo lo que
piensan de él y se asumirá como un ser apto, sano, atractivo, inteligente,
valioso, capaz, digno, respetado, amado y apoyado o, por el contrario, como
alguien enfermo, feo, ignorante, desvalorizado, incapaz, indigno,
odiado y abandonado. La forma como nos tratan define la forma como nos
trataremos, porque esa es la que consideraremos como la más normal.
http://www.educaplay.com/es/recursoseducativos/756021/autoestima.htm